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Teoría Z y la Educación

Castigos y Reprimendas

Para que sean eficaces educativamente es necesario tener en cuenta algunas
condiciones como las que se mencionan a continuación

-QUE SEAN POCOS
Cuando se está reprimendas continuamente como cuando se grita por todo.este medio educativo pierde su eficacia, por lo que es mejor no abusar de ellos.

-CORTOS
Un castigo corto es mucho más eficaz que uno largo. Lo importante es que el hijo sepa que por su mala actuación merece -en justicia- un castigo, y que lo tenga. De ordinario no hará falta que esté en penitencia durante semanas.

-PROPORCIONADOS
El castigo debe imponerse en función de la falta cometida. La desproporción
(que suele ser causa de que después no se exija) viene motivada con frecuencia por lo irritados que estemos en el momento de imponerlo.

-EDUCATIVOS
A través del castigo del niño, se pretende modificar una conducta inadecuada.
Por eso, los mejores castigos son los que favorecen el hábito contrario. Por
ejemplo, si tu hijo ha dejado los juguetes desparramados por la sala de estar, un buen castigo sería recogerlos y además, ayudar a los mas pequeños a recoger los suyos.   para que seas mas ordenado, de poco sirve dejarlo sin
postre.

-COMPRENDIDOS
Para que el castigo eduque ha de ser comprendido. El hijo tiene que saber
por nuestras propias palabras por qué se queda sin ver la televisión (lo que
es más importante), por qué tiene que pedir perdón cuando ha molestado a
alguien.

-INMEDIATOS
Con los más pequeños, el castigo debe ir precedido inmediatamente de una
mala acción. Resulta poco eficaz poner un castigo al niño el día siguiente.
A partir de los 9 o 10 años puede ser conveniente que los hijos piensen
ellos mismo qué castigo merecen por su comportamiento injusto.

-AVISADOS CON ANTELACIÓN
Es más eficaz que la primera vez se razone por qué eso está mal y se
advierta que la siguiente vez habrá un castigo. Cuando las faltas son graves
o en cuestiones obvias no es preciso que el hijo esté advertido. Y si el
castigo cumple las condiciones que hemos repasado, apliquémoslo. Si
habitualmente ante sus súplicas, levantamos el castigo, los hijos se
acostumbrarán a no enfrentarse a lo que se han merecido. También hay que
tener en cuenta que cada caso es distinto cuando se tienen varios hijos es
conveniente ser pacientes antes de tomar una decisión.
(del libro: Cómo Educar la Voluntad, Fernando Coraminas. )
Revisado: Thursday, 29 August 2002 01:09:09